MAGIA EN LAS PAREDES BLANDAS. A. Zabalbeascoa. El País. España

 

Molo propone revolucionarias soluciones arquitectónicas a partir del papel

¿Qué genera un espacio? Los arquitectos debaten si la luz los determina tanto como la tectónica, pero los canadienses Stephanie Forsythe (Vancouver, 1970) y Todd MacAllen (Vancouver, 1966) sostienen que es lo pequeño y lo invisible (el tacto) lo que conserva todavía un potencial por explotar en la experiencia física de los espacios. Para demostrarlo, llevan cinco años investigando, y comercializando, soluciones arquitectónicas realizadas con papel.

Forsythe estudió arquitectura en la Cooper Union de Nueva York. Tras trabajar con Steven Holl en Manhattan, en 1996 eligió especializarse en diseño medioambiental y al hacerlo coincidió con su socio Todd MacAllen, que había estudiado carpintería antes de convertirse en arquitecto. Con ese pasado, y tras vivir varios años en Finlandia, decidieron que su estudio se dedicaría a investigar soluciones económicas que tuvieran en cuenta las culturas locales. De nuevo el interés por lo pequeño y lo invisible. Son muchos los diseños que han firmado en una década de trabajos conjuntos: un par de casas, varios pabellones, lámparas de agua o copas en las que los líquidos aparecen como una materia flotante, pero fue un amigo empresario, Robert Pasut, el que les animó a rentabilizar su imaginación.

Así nació el estudio Molo www.molodesign.com , con Pasut como tercer pie del grupo. Y fue precisamente esa pata empresarial la que los animó a realizar sus muebles en papel prensado. El proceso fue escalonado. Tras un taburete llegaría una escalera; tras los peldaños, una pared de papel, después un muro autoportante y un sinfín de nuevos elementos constructivos.

Su último invento ha sido añadir luz al papel. Las construcciones modulares pueden hoy esconder un dispositivo de leds que permite retroiluminarlas. El efecto es irreal. Si las mejores pantallas de lámpara son de papel, imaginen una habitación en la que son las paredes las que emiten la luz. Hoy Forsythe y MacAllen se ven capaces de diseñar cada uno de los componentes de una vivienda utilizando solo papel. Y a su afición por explotar el tacto le han añadido el nuevo divertimento de las ilusiones ópticas que transforman muebles en lámparas.

En 2002, cuando empezaban a trabajar juntos, un jurado compuesto por el japonés Tadao Ando y el francés Jean Nouvel eligió un proyecto suyo para la futura Casa Nebuta (un festival en el que se escenifican historias) de Aomori, al norte de Japón. Tras una larga espera, el año pasado comenzó a levantarse el edificio y esta temporada la revista Architectural Review lo ha elegido como el más prometedor para el año próximo. Ese museo de Nebuta, un prisma envuelto en cintas de acero que, asimétricas y replegadas, recuerdan a jirones de papel en movimiento, estará listo en 2011, pero habla ya el idioma de sus autores, capaces de levantar un muro blando, flexible y autoportante con la única ayuda de un imán. “Lo pequeño y lo no visible, pero susceptible de sorprender al tacto, encierra un potencial por explorar”, dicen. Sin embargo, recuerdan, con insistencia y con una incesante producción, que todo empezó rasgando tiras de papel.

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