EL OCIO Y LAS POSIBILIDADES DE LOS BORDES. Víctor Sánchez Taffur. Madrid. España

 

Toda ciudad, gerenciada con cierta inteligencia, puede ser capaz de administrar sus recursos naturales y sacarles provecho en beneficio de optimizar la calidad de vida de sus habitantes. Al menos esto suena lógico y es un pensamiento que pareciera bastante elemental. En condiciones normales, las autoridades locales se valen de dichos recursos para mejorar la calidad de vida, incentivar la inversión y atraer al turismo. Uno de los temas recurrentes para llevar a cabo ese discurso es: el acondicionamiento de los bordes urbanos que miran hacia las zonas acuáticas.

Ciudades como Venecia, París, Londres, Hamburgo o Nueva York, entre otras tantas del globo, tienen tradición histórica en este tipo política urbana. Han acondicionado sus orillas, riberas y frentes costeros apoyándose en diferentes tipos de paseos, plazas, cafés, puentes, plataformas y mobiliarios que dan fuerza y presencia a esta privilegiada geografía fluvial. En todos estos casos, la arquitectura, el diseño industrial y urbano han tenido un rol protagónico en la configuración de los espacios, fomentando un tipo de vida urbana que a diario se nutre de esta particular condición.

Paseos del Rio Sena. Paris_Francia

Paseos del Río Sena. París_Francia

Aunque reconocer la presencia del agua y los bordes que la contienen pareciera ser evidente y necesario, aún así, ciertas ciudades han redescubierto estas zonas de contacto (agua-tierra) hace bastante poco, presentándose un fuerte despunte a partir de los años noventa. En España, con motivo de las olimpíadas de 1992, Barcelona impulsó su apertura definitiva al mar dando fuerza a la Ronda del Litoral y “llenando de vacío” los espacios ocupados por los almacenes que encerraban este frente de la ciudad. Con las nuevas vistas nacieron otros lugares para el descanso y la diversión; se crearon paseos, parques, comercios, restaurantes, marinas, plazas, mobiliario urbano, etc. Otro caso de interés particular es Bilbao y su descubrimiento de la Ría del Nervión, la intervención en Zaragoza debido a su expo del 2008 o el caso de la capital argentina y su actual Puerto Madero. Esta zona portuaria de cargas siempre tuvo un carácter residual y obsoleto desde su construcción en 1897. Infinidad de planes surgieron para Buenos Aires desde que nació el puerto pero, sin embargo, la condición de hostilidad de la zona se mantuvo hasta finales de los noventa. Es posible que haya influido la falta de claridad para mirar el potencial hídrico como fuente de insumo para generar ingresos y sobretodo para visualizar una atmósfera urbana distinta. Gracias a la propuesta ganadora del concurso del plan maestro de 1991, fundamentada en el refuerzo de las riberas del río, la ciudad logró beneficiarse de la relectura de su espacialidad porteña.

Hoy, por ejemplo, Berlín se reconstruye y se transforma reunificando el este y el oeste tras la caída del muro en 1989. Centra gran parte de su desarrollo de espacios públicos en torno al río Spree. Allí se ha conformado el nuevo centro de ciudad, tomando una vez más el agua como eje central del planteamiento. La zona consta de una generosa explanada verde cruzada por el río y dotada de todo tipo de tallas espaciales en sus bordes. Esta propuesta ha sido capaz de conectar, con privilegios peatonales, la novedosa Estación Central de Trenes más grande de la Unión Europea con todo el complejo parlamentario.

Explanada del nuevo centro de Berlin. Berlin_Alemania

Explanada del nuevo centro de Berlin. Berlin_Alemania

Paseos dePuerto Madero. Buenos Aires_Argentina

Paseos de Puerto Madero. Buenos Aires_Argentina

Paseo de Copacabana. Rio de Janeiro_Brasil

Paseo de Copacabana. Río de Janeiro_Brasil

Paseándonos por estos ejemplos, nos percatamos de que no es una novedad que las relaciones de bordes físicos, entre el agua y la tierra firme, puedan ser manejables a discreción. La historia ha demostrado que gracias al diseño se pueden manipular, dimensionar y reconducir las aguas para configurar espacialidades con una morfología y una espacialidad distinta a la original. Se ha puesto en evidencia que la intervención del diseño urbano en estas operaciones ha sido fundamental, ya que ha logrado mediar entre el redescubrimiento de una situación geográfica específica y la actitud por fomentar la inversión para reforzar el tema del disfrute en la ciudad.

Volvamos a un ejemplo muy ilustrativo de la aplicación de esta “alta costura” urbana en zonas de intercambio tierra-agua, el plan Madrid Río. Veamos una propuesta que no escatima en grandes, medianas y pequeñas decisiones. El Manzanares, pese a que cruza 6 distritos de la Comunidad de Madrid, posee un muy bajo caudal; motivo por el cual no había sido considerado como una oportunidad para la integración de la ciudad. Es ahora, a principios del 2008 cuando se presenta el desarrollo de la propuesta ganadora del concurso y se muestra el plan con la posibilidad de una reactivación norte-sur de la ciudad.

Alcances de la propuesta para el Plan Madrid Rio. Madrid_España

Alcances de la propuesta para el Plan Madrid Río. Madrid_España

Imagen final  de la reactivación de la zona para el 2011. Madrid_España

Imagen final de la reactivación de la zona para el año 2011. Madrid_España

Imagen final de la propuesta para el año 2011. Madrid_España

Imagen final de la reactivación de la zona para el año 2011. Madrid_España

Este proyecto pretende conectar el centro de Madrid al río y consta de 142 actuaciones a lo largo del paso de su cauce por la comunidad. La primera etapa se orienta a ganar espacio en la superficie gracias a la soterración de la autopista M-30. También, en esta fase, se ha construido una importante obra de ingeniería para controlar y aumentar el caudal del río. La segunda fase tiene que ver, más bien, con la construcción de esas superficies y sus márgenes. Se estima materializar los acerados, la iluminación, pasarelas peatonales, zonas verdes, playas para tomar sol, estanques, depuradoras de agua, carriles de bicicletas, embalses para remo, quioscos, mercados y una pista o paseo de 42 kilómetros para caminar y realizar eventos deportivos.

Para concluir, podemos afirmar que el tema de la recreación en la vida de ciudad puede ser un motor para el empuje de proyectos de gran magnitud. Si entendemos el ocio como una cesación de las horas de trabajo para recargar fuerzas o, más bien, el tiempo libre para nutrir la mente con placeres, parece evidente que no es un lujo, sino un aspecto necesario en la cotidianidad. Por tanto, beneficiarse de un recurso “de toda la vida” como es el agua y moldear y ajustar sus recorridos, en función de fomentar el disfrute, es casi un acto reflejo. Apoyarse en los especialistas, gerenciar los recursos y ejecutar las obras necesarias para explotarlo, es en un acto de inteligencia.

Paseo de Rio Támesis. Londres_Inglaterra

Paseo de Río Támesis. Londres_Inglaterra

Paseo de la Avenida Diogo Leite. Oporto_Portugal

«El sentido de la arquitectura está en añadir a los dones de la naturaleza la gracia de un espíritu ordenador»

Livio Vacchini

El Croquis nº 85, 1999, p. 7

 

Al borde del Guaire!: el río como espacio público    http://caracasrefurbished.wordpress.com/2010/09/12/al-borde-del-guaireel-rio-como-espacio-publico/

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