EL VALOR DE LAS SUPERFICIES. Víctor Sánchez Taffur. Madrid. España

VICTOR SÁNCHEZ TAFFUR

El funcionamiento idóneo de las ciudades, refiriéndonos a lo urbano, paradójicamente goza de poco interés general en los ciudadanos y sus autoridades. Es posible que la complejidad en el manejo de los tiempos y el universo de factores que intervienen en la evaluación de resultados pueda ser una de las causas.

Entendiendo que, sin duda alguna, un tema esencial de las urbes es la calle; todos, casi a diario y sin necesidad de tener conciencia sobre el asunto, somos cómplices de algún encuentro o actividad en zonas de carácter público. Dada de antemano la complejidad del tema, es de nuestro interés abordar un aspecto que consideramos fundamental para el desarrollo de un espacio público, se trata de las superficies urbanas como áreas de soporte físico de las actividades de calle, léase: plazas, parques, aceras, paseos, bulevares, escaleras y rampas, zonas de transporte público e islas peatonales.

En el intento de acercarnos al diseño urbano de espacios públicos, y tomando en cuenta cada una de sus respuestas a los problemas de ciudad, notaremos una relación constante entre lo físico y lo sociológico. En este orden de ideas, nos ha interesado la definición de la conocida filósofa alemana Hanna Arendt, quien se manifiesta sobre el espacio público como «El espacio donde los sujetos pueden hacerse ver ante otros y es esta condición la que los convierte en ciudadanos. En oposición al mundo privado, que está marcado por la necesidad y la desigualdad, el espacio público surge del encuentro entre iguales».

Ante esta reflexión, nuestra condición de arquitectos aflora para permitirnos hurgar sobre el soporte físico de estos encuentros. Es una realidad que existen otros factores, en el mismo orden de importancia, que contribuyen a que estas coincidencias entre personas puedan tener asidero. Hablamos de la naturaleza de las formas, la calidad de los materiales, y las proporciones los espacios. Estos actúan como un conjtunto a manera de contenedor o plataforma moldeada para que los ciudadanos desarrollen, “sobre” ellos, cada una de sus actividades de encuentro público; podríamos estar hablando de un pequeño soporte donde un músico se sienta con su violín o de un gran vacío donde se desarrolla una manifestación multitudinaria. Toda esta reflexión “materialista” trae a colación de manera directa la idea de superficie. 

Superficies de la Avenida de Portugal. Madrid_España

Superficies de la Avenida de Portugal. Madrid_España

Es por esto que el espacio público, como concepto abstracto, está íntimamente ligado a dos factores materiales y tangibles: las personas y las diferentes superficies que transitan. Acompañando a esta visión de Arendt, se torna fundamental entonces la “presencia construida” de un espacio acondicionado oportunamente a través de formas generosas en relación a la escala y la ergonomía del hombre, materiales amables a la vista y al tacto, y finalmente espacios emocionantes con proporciones que logren despertar sensaciones placenteras para cada encuentro. Todo esto gracias a unas intenciones de diseño, a una acertada morfología urbana que satisfaga y aporte al bienestar colectivo.

Esta inquietud por tocar temas de diseño y peatonalidad permite vincular de nuevo términos como: espacio público y superficie; y pone en valor el tema de las “formas” de permanencia y el desplazamiento como algo intrínseco en el ser humano. Caminar por diferentes espacios hace feliz al transeúnte, lo realiza, le permite conectarse con el mundo y, nada más y nada menos, le resuelve problemas. Además, el no desplazarse en el automóvil a cierta velocidad ni viajar en el metro, bajo tierra, hace que los metros cuadrados exteriores adquieran un valor añadido por su ubicación.  Desplazarse por el exterior genera arraigo y proveen al peatón de posibilidades de vinculación visual con su entorno generándole afectos, gracias a que disfruta y vive los espacios de la ciudad de manera libre y registra inconcientemente imágenes.

Superficies del Parque La Villete. Paris_Francia.

Superficies del Parque La Villete. París_Francia.

Sería posible e interesante realizar una larga investigación especializada, dentro del diseño urbano, para categorizar los diferentes tipos de superficies: por su composición, por su conformación, por su ubicación, por su uso, por la manera de permanecer o transitar sobre ellas, entre otras tantas. Todos estos son temas complejos y específicos pero sería interesante que este trabajo llegara de una manera amigable a la colectividad. Es importante considerar que la construcción de un espacio público implica tomar en cuenta todos y cada uno de sus aspectos y uno de ellos, sin duda alguna, es el diseño eficaz de estas áreas públicas de la ciudad. Para esto es imprescindible destinar los recursos necesarios y sobre todo suficientes, buscar a los especialistas en el área y elegir las mejores propuestas a través de concursos públicos.

Para concluir, nos atreveríamos a afirmar que obviar o tocar de forma tangencial este tema dentro de las propuestas para la ciudad es advertir sólo una parte del problema. El diseño de las superficies públicas, así como su continuidad y coherencia formal, debe ser considerado prioritario y fundamental dentro de cualquier plan que pretenda ir más allá de la inmediatez de una gestión de turno. Hoy en día está más que probado que el desarrollo individual y la cultura ciudadana se encuentran íntimamente ligados a esta noción de gerencia de sus espacios de calle.

 

Calle Centro Bavaria. Bogotá_Colombia

Calle Centro Bavaria. Bogotá_Colombia

Plaza del Emperador Carlos V. Madrid_España

Plaza del Emperador Carlos V. Madrid_España

sancheztaffur@yahoo.es

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